La época en que surgió el pueblo, ejemplo típico de pequeña aglomeración urbana rodeada de murallas defensivas, no está documentada con precisión; es probable una fundación en el siglo XII. Ciertamente se menciona en un documento de 1508 y estuvo poblada hasta 1963, cuando los últimos habitantes se trasladaron a Prata d’Ansidonia. Recientemente se ha sometido a una renovación parcial, pero la falta de finalización de las obras y la falta de protección la han reducido de nuevo a un estado de abandono. En su interior quedan la iglesia de San Pietro y algunas mansiones aristocráticas, junto con sencillas casas consistoriales.