La Catedral de Nuestra Señora del Puente, situada en Lanciano, es la iglesia principal de la ciudad y la sede de la Archidiócesis de Lanciano-Ortona. Construida sobre el Puente Diocleciano, una antigua estructura romana, es un monumento arquitectónico único. Elevada a basílica menor en 1909 por el Papa Pío X, fue declarada Monumento Nacional en 1940. La iglesia actual, construida en el siglo XVIII, sustituyó a estructuras más antiguas, combinando los estilos neoclásico y barroco. La fachada, diseñada en 1819 por Eugenio Michitelli, no se terminó hasta el siglo XX. En el interior, hay pinturas de Giaginto Diano, frescos en las bóvedas, la gran cúpula reconstruida en la década de 1950 y el suntuoso altar mayor de mármol policromado, obra de los hermanos Di Cicco. La catedral alberga la venerada estatua de la Madonna del Ponte, obra de terracota coronada en 1833, centro de la devoción popular.
Bajo la catedral se encuentra el Auditorio Diocleciano, un complejo arqueológico que une la iglesia con la antigua Annunziata y el Santuario del Milagro Eucarístico. Las excavaciones han sacado a la luz los restos de un puente medieval y de un posible puente romano del siglo III d.C. Cada 23 de diciembre, la catedral es el punto de partida de la tradición de la Squilla, una procesión simbólica que recuerda el viaje de María y José a Belén.