El Convento de los Capuchinos de Guardiagrele es uno de los primeros conventos de la Provincia de los Abruzos. Fue construido por los frailes con el pueblo en 1599, por lo que tiene una historia de 421 años de presencia en la zona de Guardiagrele. Es un punto de referencia en el pueblo para la dirección espiritual y las confesiones, y también dispone de 12 camas que pone a disposición de los peregrinos a cambio de una ofrenda.