Antiguo pueblo cuyo origen medieval aún es evidente en su forma ovoide y sus estrechas calles concéntricas, deriva su nombre del de San Tussio, un ermitaño que, según las crónicas, habitaba en cuevas de los alrededores. Se encuentra al borde del Tratturo Magno, una importante ruta que conectaba las montañas de los Abruzos con el Tavoliere de Apulia. Sus vicisitudes históricas están ligadas al cercano Peltuinum y a la Baronía de Carapelle. Inicialmente independiente, se unió a Prata d’Ansidonia en 1806.