Se dice que el castillo se fundó en el siglo X y que desempeñaba funciones de control y defensa del territorio en nombre de la Abadía de San Clemente a Casauria; tras la decadencia de los monasterios, se convirtió en residencia de las distintas familias nobles que lo poseían, desde los Colonna, pasando por los Gonzaga, los d’Aquino, hasta los Di Genova, que lo transformaron en residencia baronal y que siguen siendo sus propietarios en la actualidad. Resultó gravemente dañada en el terremoto de 1915, al igual que la vecina Salle Vecchio, y posteriormente se reconstruyó con el material original, aunque no en su totalidad. Hoy alberga un restaurante, cuyas salas están decoradas con armas, cuadros, muebles y ropa de época.